¿Qué Relación hay entre la Ansiedad y las Taquicardias?

Hola querid@ lector@ bienvenid@ a vuestro Blog de Psicología y de Bienestar Emocional.
En esta nueva entrada mi propósito es ayudarte a entender
qué ocurre dentro de tu cuerpo cuando aparecen los temidos síntomas de
ansiedad, hoy nos ocuparemos de las Taquicardias.
A continuación te dejo el link del video de Youtube por si prefieres ver la información.

 

Vamos a comenzar
hablando del órgano protagonista de este síntoma “el corazón”.
El corazón es el
órgano principal del sistema circulatorio, se encarga de llevar a todos los
órganos y tejidos el oxígeno y los nutrientes necesarios. El corazón se adapta
a nuestras necesidades y va cambiando su ritmo en función de la demanda, (como
dato curioso, te voy a contar que el corazón humano se empieza a crear en la
quinta semana de gestación, y en la sexta podemos escuchar el latido del
corazón)
Y ahora vamos a
ir adentrándonos en el síntoma
¿Qué es una
taquicardia
Nuestro corazón en reposo tiene un ritmo entre 60 y 100
pulsaciones por minuto, pero hay veces que estamos descansados y el corazón
hace un cambio de ritmo, se acelera un poco o lo sentimos un poco más intenso.
La taquicardia en
sí misma no tiene por qué ser patológica, suele aparecer cuando hay emociones
intensas; como el miedo, la ira, la ansiedad…
Si eres una
persona que padece ansiedad, seguramente, tu médico de cabecera en su día, te
derivó a los especialistas pertinentes, se realizaron las pruebas oportunas y
descartaron patología orgánica. De manera que es muy posible que estemos
hablando de una taquicardia fisiológica.
 
¿Cómo afecta a la
ansiedad a la taquicardia?
 
Nos vamos a
centrar en el ámbito emocional. La ansiedad, como muy bien sabes, es la
movilizadora de recursos por excelencia, por tanto tiene la
capacidad (y la prioridad) de potenciar esas arritmias cardíacas.
Una arritmia se puede dar tanto en una situación real, como en una
situación imaginaria. Esto se debe a que el cerebro no diferencia entre
realidad y ficción, por eso, muchas veces cuando estamos adelantando
acontecimientos traumáticos o dolorosos en un futuro, sentimos el dolor aquí y
ahora, porque el cerebro interpreta que está ocurriendo en este momento.
El problema llega cuando las
taquicardias alargan el tiempo, son más intensas y frecuente, es muy posible que
empecemos a pensar que tenemos otro tipo de patología, como un problema
cardíaco o que pensamos incluso, que podemos tener un infarto de corazón.
Al no tener forma
de saber que nuestra vida no corre ningún peligro, la incertidumbre crece,
entonces la ansiedad y el miedo, empiezan a “campar a sus anchas”.
Esto va a
contribuir a que los síntomas fisiológicos, como la taquicardia sean más
intensos y más frecuentes, y a la vez, van a aparecer otros síntomas.
Y comienza a crearse un bucle bastante dañino y angustioso…
¿Recuerdas
que estuvimos hablando de los tres sistemas de respuesta?
Hablamos del área
fisiológica, cognitiva y conductual.
A nivel cognitivo: van a aparecer pensamientos obsesivos, que van a ir buscando, una y otra vez,
que efectivamente no corremos ningún tipo de peligro. Pero como siempre va a
haber un espacio para la duda, la ansiedad y el miedo se van a colar por esa
grieta.
A nivel conductual: A la par, van a ir apareciendo y creciendo en intensidad y frecuencia,
conductas compulsivas como monitorizar la frecuencia cardíaca cada minuto o
cada hora.
A nivel fisiológico: Por tanto, lo que estamos creando sin querer, es un efecto
paradójico, tengo miedo a la taquicardia, pero a la vez, al estar pendiente, o
en hacerme tan sensible a esos cambios tan sutiles del ritmo cardíaco, lo que
van a generar en mí, es aún más miedo, y por esto se va creando este “miedo al
miedo”, porque se pasa tan mal, y hay tanta angustia que la queremos evitar a
toda costa.
¿y como lo
hacemos? con conductas preventivas, y estas conductas preventivas son las que
acabo de describir, nuestra ansiedad cree que de esa manera va a prevenir un
desastre pero lo que está haciendo la ansiedad, es interpretar como peligroso o
amenazante situaciones o sensaciones internas que no lo son. El cerebro está mandando la orden al corazón, y éste bombea
con más intensidad y más deprisa hacia los órganos vitales para dar esa
respuesta de lucha o de huida (taquicardia fisiológica). Pero esto no implica un peligro para nuestra
salud, de hecho lo que está ocurriendo es que el corazón te está demostrando
que está ahí para ayudarte, y para resolver las demandas que hay.
El cerebro ahora mismo no tiene muy claro qué es amenaza y qué no lo es
pero tu corazón está respondiendo cómo debe responder.
Consejos: 
Como ves, el
cuerpo nos habla. Somos seres psicosomáticos. Mente y cuerpo están entrelazados,
y tienen una relación que nos resulta a veces muy difícil de entender.
Ante una
taquicardia nos podríamos preguntar: ¿qué nos está pasando? ¿cómo nos sentimos? ¿ha
ocurrido algo que nos ha descuadrado? hay algo que lo que no nos sentimos en
coherencia, como que hemos actuado no siendo fieles a nuestras ideas y valores.
Puede venirte
bien realizar una lista de tus prioridades y ajustarlas a la realidad para
evitar que te cabrees tanto contigo mismo.
Por otro lado
recuerda que has venido al mundo a vivir. Si esta situación se te está yendo de
las manos, consulta con un especialista, porque mereces estar bien y que la
gente que te quiere también te vea bien.
Muchísimas
gracias por tu tiempo, espero que te haya gustado y que te haya ayudado, si
es así, por favor, dale un LIKE

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